Al principio uno se fascina con los países "desarrollados", las cosas funcionan, las ciudades son hermosas, la gente tiene derechos (si no son inmigrantes no deseados), hay libros sobre los temas que a una se le ocurran, no andas tan perseguida de que te asaltaen, etc. Pero después de un tiempo, viene el desencanto necesario y casi obligatorio.
Las cosas en realidad no funcionan tan bien. Por ejemplo, en París me pasó 2 veces que las puertas del metro no se abrieron y tuve que volver a hacer la cola de la boletería para que me cambiaran el ticket. Y ahí a uno le sale el patriotismo y dice "esto en el metro de Santiago sí que no pasa!", y hasta se te olvida todo el "Asunto Transantiago".
La gente no es tan honesta ni tan poco corrupta como uno cree. Entonces a uno le cae la teja de dónde fue que sacó el Jumbo y Falabella la estrategia de ponerte un precio y cobrarte otro cuando llegas a la caja.
La ineficiencia en el trabajo es impresionante, y se estresan porque trabajan 35 horas a la semana en "condiciones inhumanas". Ahí uno rercuerda con cariño entrañable a la trabajadora esforzada del mall, que trabaja 6 días a la semana, en turnos horribles y de pie, por menos de 200 lucas (300 euros) y que finalmente te encuentra la talla del pantalón que andabas buscando.
La gente acá es muy amable, realmente. Pero tienen el hábito adquirido de quejarse, como si fuese deporte nacional, y viven criticando la vida "miserable" que llevan en un sistema que los oprime diariamente. Si esto es opresión, entonces yo no sé cómo describir la vida en Chile.
Las mujeres jóvenes son hermosas, pero después literlamente desaparecen. ¿Qué pasa con ellas? ¿Donde se van?. ¿Son ellas realmente la juventud de las viejas arpías que ve una en la calle, esas con los labios arrugados y con la amargura incrustada en la cara?.
"Quejarse tanto hace mal" debería poner L'Oreal en sus productos, igual como han hecho con las cajetillas de cigarros.
jueves, febrero 07, 2008
domingo, diciembre 16, 2007
En la Ópera
Después de todo, los contactos tercermundistas son más provechosos que muchos otros. Por fin pude ir a la Ópera, después de varios intentos infructuosos; pues estos franceses son tan anticipados, que todo ya está vendido con varios meses de anticipación. Pero a través de la mafia colombiana me conseguí una entrada en platea baja, por 20 €. Nada ilegal por desgracia, sino que una amiga de una amiga trabaja como acomodadora, y tiene derecho a comprar entradas más baratas para las avant première.Había una mezcla bien heterogénea en el público, muchos colegios,artistas y los clásicos burgueses de Bordeaux, o sea, harta vieja con abrigos de piel y llenas de pulseras, que debieran quitárselas junto con apagar el celular, porque meten una bulla!. La obra era un ballet, un extracto de Don Quijote.
Creo que nunca había visto tanta gente hermosa junta. Tanta gracia.
Era raro sí acostumbrarse a un Don Quijote guapo. O sea, al revés de lo que me pasó en Praga, cuando vi un retrato de Jesús de la Edad Media, que no tenía nada que ver con el de Franco Zefirelli.
En fin...Las mujeres parecían todas sacadas de esas cajitas musicales que uno las abre y sale una bailarina. Los trajes espectaculares, todo precioso. Lo único que desentonaba dentro de este contexto, era un chino que le dieron uno de los papeles principales.Por más que le pintaron los ojos para que pareciera más occidental, no había caso. Y hay que decir que un chino vestido de español,bailando ballet, es algo bien raro para la vista. Bailaba realmente muy bien,pero se notaba que le costaba levantar a la bailarina que era de su porte.
Con estos espectáculos me baja inmediatamente la depresión de pensar por qué, pero POR QUÉ tuvimos que haber sido conquistados por los españoles, y no por estas razas tan bellas. Y ahí me pongo a alegar que para más remate estos españoles se quiebran con su país y se han vuelto super discriminadores con los latinos, y bla bla bla.....
Entonces intento autoconvencerme de que con los franceses o italianos no nos habría ido mejor. Pero cada vez que vuelvo a ver tanta gente linda junta me enrostra lo espúreo de mi consuelo: sí, podría habernos ido mejor. Mucho mejor.
Creo que nunca había visto tanta gente hermosa junta. Tanta gracia.
Era raro sí acostumbrarse a un Don Quijote guapo. O sea, al revés de lo que me pasó en Praga, cuando vi un retrato de Jesús de la Edad Media, que no tenía nada que ver con el de Franco Zefirelli.
En fin...Las mujeres parecían todas sacadas de esas cajitas musicales que uno las abre y sale una bailarina. Los trajes espectaculares, todo precioso. Lo único que desentonaba dentro de este contexto, era un chino que le dieron uno de los papeles principales.Por más que le pintaron los ojos para que pareciera más occidental, no había caso. Y hay que decir que un chino vestido de español,bailando ballet, es algo bien raro para la vista. Bailaba realmente muy bien,pero se notaba que le costaba levantar a la bailarina que era de su porte.
Con estos espectáculos me baja inmediatamente la depresión de pensar por qué, pero POR QUÉ tuvimos que haber sido conquistados por los españoles, y no por estas razas tan bellas. Y ahí me pongo a alegar que para más remate estos españoles se quiebran con su país y se han vuelto super discriminadores con los latinos, y bla bla bla.....
Entonces intento autoconvencerme de que con los franceses o italianos no nos habría ido mejor. Pero cada vez que vuelvo a ver tanta gente linda junta me enrostra lo espúreo de mi consuelo: sí, podría habernos ido mejor. Mucho mejor.
martes, noviembre 27, 2007
El Mundo al Revés
Esto es bien raro, llevo días reflexionando sobre este asunto: ¿será que el hemisferio norte es al revés del hemisferio sur? Puede ser.
1º constatación: acá el cine chileno es bueno, y allá muy malo. En Chile casi nunca veo películas chilenas en el cine ¿Por qué? Porque me daría mucha rabia pagar casi 4 lucas y que la película fuese mala. Generalmente las veo cuando salen en dvd, y digo: menos mal que no fui al cine. Y si sé de antemano que es mala, espero a que la den en TVN, y digo: menos mal que no arrendé el dvd.
Porque lo que muestran las películas es como una larga prolongación, más moderna claro, de las teleseries de Moya Grau. O sea, gente acartonada que toma whisky a las 3 de la tarde, y que jura que hablar con la papa en la boca los convierte en gente de "status", y por lo tanto, en gente interesante. Pero ahora es peor, porque muchas intentan mostrar Santiago como si fuese Nueva York, ejemplos de ello son Play y Se Arrienda. La verdad a mí me da entre pena y risa, sobretodo después que leí ese estudio en que Santiago es percibida como la capital más fome de L.A.
Y para qué hablar de esos dramas ficticios y forzados, con los que supuestamente se tiene que identificar el espectador. Ahí caben la mayoría.
En cambio las películas que he visto en Francia, son buenas, y las imágenes que muestran son de Chile tal cual. Claro, bien centradas en Santiago, pero qué se le va a hacer. Y ahí uno se da cuenta de por qué son diferentes: porque muestran a los chilenos tal como son, o sea, a pesar de tanto edificio, propaganda luminosa y mall, el chileno sigue pareciendo de los años 70´. Hay algo en su ropa, en los peinados, en los colores, que hace inevitable que continuamente uno se esté preguntando ¿Pero de qué año es esta película? ¿2006? No puede ser....
Y los dramas son de ésos que te hacen llorar y emocionarte, porque son de verdad: de personas que han sufrido y que han perdido a sus seres queridos; a sus parejas, a sus hijos.
2º constatación: acá UC significa Unión Comunista.
3º constatación: acá Sarcozy es el malo.
1º constatación: acá el cine chileno es bueno, y allá muy malo. En Chile casi nunca veo películas chilenas en el cine ¿Por qué? Porque me daría mucha rabia pagar casi 4 lucas y que la película fuese mala. Generalmente las veo cuando salen en dvd, y digo: menos mal que no fui al cine. Y si sé de antemano que es mala, espero a que la den en TVN, y digo: menos mal que no arrendé el dvd.
Porque lo que muestran las películas es como una larga prolongación, más moderna claro, de las teleseries de Moya Grau. O sea, gente acartonada que toma whisky a las 3 de la tarde, y que jura que hablar con la papa en la boca los convierte en gente de "status", y por lo tanto, en gente interesante. Pero ahora es peor, porque muchas intentan mostrar Santiago como si fuese Nueva York, ejemplos de ello son Play y Se Arrienda. La verdad a mí me da entre pena y risa, sobretodo después que leí ese estudio en que Santiago es percibida como la capital más fome de L.A.
Y para qué hablar de esos dramas ficticios y forzados, con los que supuestamente se tiene que identificar el espectador. Ahí caben la mayoría.
En cambio las películas que he visto en Francia, son buenas, y las imágenes que muestran son de Chile tal cual. Claro, bien centradas en Santiago, pero qué se le va a hacer. Y ahí uno se da cuenta de por qué son diferentes: porque muestran a los chilenos tal como son, o sea, a pesar de tanto edificio, propaganda luminosa y mall, el chileno sigue pareciendo de los años 70´. Hay algo en su ropa, en los peinados, en los colores, que hace inevitable que continuamente uno se esté preguntando ¿Pero de qué año es esta película? ¿2006? No puede ser....
Y los dramas son de ésos que te hacen llorar y emocionarte, porque son de verdad: de personas que han sufrido y que han perdido a sus seres queridos; a sus parejas, a sus hijos.
2º constatación: acá UC significa Unión Comunista.
3º constatación: acá Sarcozy es el malo.
jueves, noviembre 22, 2007
La Escuela
Una chilena que vive en Francia me contó que su hijo le había preguntado: Mamá ¿Qué es un pobre?. A raíz de eso me acordé que mi sobrino le preguntó a su papá: Papá ¿Somos pobres o somos ricos?.
Lo interesante es que los niños son inmunes a los discursos técnicos, o sea, uno no puede contestarles “un pobre es aquel que puntúa menos de 250 puntos en la ficha CAS”[1],
y entonces uno tiene que recurrir a hablarles DE LA REALIDAD. Yo creo que esa capacidad de hacerse ese tipo de preguntas, esenciales y básicas, sobre el mundo en que uno vive, es fantástica.
Por ejemplo, una vez en Chile dieron en la tele un reportaje sobre “Los jóvenes de Cerro Navia”, que era una manera políticamente correcta de decir “Los flaites de Cerro Navia”. Y un amigo me contó que un compañero de universidad, de la UTFSM, le había comentado al otro día: “Qué heavy el reportaje, YO NO SABIA QUE EXISTIA ESA GENTE”. Claramente, él dejó de hacerse preguntas hace muchos años, o nunca se las hizo.
Frente a este tipo de preguntas, los padres se suelen sentir un poco incómodos.
Pero niños, si uds. viven en Chile, es fácil llegar a la respuesta: fíjense en cómo se llama su escuela (o colegio, si es que “escuela” ya es muy popular). Si se llama “Escuela Básica Nº334”: sí, son pobres; y peor aún: vayan acostumbrándose, porque esto es sólo el principio. Y por definición, en Chile, un pobre es aquél que asiste a ese tipo de establecimiento. De más grande, irá a un liceo también con número, y si tiene suerte y se esfuerza, más adelante trabajará y ganará el sueldo mínimo.
Si la escuela a la que asisten, ya se empieza a llamar “colegio” y tiene algún nombre en idioma extranjero, entonces son ricos, o por lo menos clase media. De más grande podrán estudiar la enseñanza media en el mismo colegio, después ingresar a la universidad, luego hacer estudios de post grado, comprar un departamento y tener una parcela. Algunos serán empresarios y/o políticos, y entonces podrán tener varias propiedades y un fundo.
Pero si el nombre del colegio al que van es en inglés, pero de algún personaje que no conocen, o lleva el nombre de la zona donde viven, o del barrio, y con este signo “´s” (Ej.: Florida´s College) son de clase media arrivacional . De grande sus expectativas de vida serán vivir en un condominio, comprarse un bergère, no para leer, sino para ver la tele plasma, o cantar karaoke; todo pagado en infinitas cuotas con la tarjeta Presto o de alguna multitienda del mall.
En Francia, yo no sé bien cómo se les contestarán estas preguntas a los niños, porque todos van a la escuela pública. Por eso los niños chilenos aquí se confunden un poco, y no saben bien de buenas a primeras quién es quién.
[1] ¿Creo que este puntaje subió ahora a 350? hay que esforzarse para ser pobre...
Lo interesante es que los niños son inmunes a los discursos técnicos, o sea, uno no puede contestarles “un pobre es aquel que puntúa menos de 250 puntos en la ficha CAS”[1],
y entonces uno tiene que recurrir a hablarles DE LA REALIDAD. Yo creo que esa capacidad de hacerse ese tipo de preguntas, esenciales y básicas, sobre el mundo en que uno vive, es fantástica.
Por ejemplo, una vez en Chile dieron en la tele un reportaje sobre “Los jóvenes de Cerro Navia”, que era una manera políticamente correcta de decir “Los flaites de Cerro Navia”. Y un amigo me contó que un compañero de universidad, de la UTFSM, le había comentado al otro día: “Qué heavy el reportaje, YO NO SABIA QUE EXISTIA ESA GENTE”. Claramente, él dejó de hacerse preguntas hace muchos años, o nunca se las hizo.
Frente a este tipo de preguntas, los padres se suelen sentir un poco incómodos.
Pero niños, si uds. viven en Chile, es fácil llegar a la respuesta: fíjense en cómo se llama su escuela (o colegio, si es que “escuela” ya es muy popular). Si se llama “Escuela Básica Nº334”: sí, son pobres; y peor aún: vayan acostumbrándose, porque esto es sólo el principio. Y por definición, en Chile, un pobre es aquél que asiste a ese tipo de establecimiento. De más grande, irá a un liceo también con número, y si tiene suerte y se esfuerza, más adelante trabajará y ganará el sueldo mínimo.
Si la escuela a la que asisten, ya se empieza a llamar “colegio” y tiene algún nombre en idioma extranjero, entonces son ricos, o por lo menos clase media. De más grande podrán estudiar la enseñanza media en el mismo colegio, después ingresar a la universidad, luego hacer estudios de post grado, comprar un departamento y tener una parcela. Algunos serán empresarios y/o políticos, y entonces podrán tener varias propiedades y un fundo.
Pero si el nombre del colegio al que van es en inglés, pero de algún personaje que no conocen, o lleva el nombre de la zona donde viven, o del barrio, y con este signo “´s” (Ej.: Florida´s College) son de clase media arrivacional . De grande sus expectativas de vida serán vivir en un condominio, comprarse un bergère, no para leer, sino para ver la tele plasma, o cantar karaoke; todo pagado en infinitas cuotas con la tarjeta Presto o de alguna multitienda del mall.
En Francia, yo no sé bien cómo se les contestarán estas preguntas a los niños, porque todos van a la escuela pública. Por eso los niños chilenos aquí se confunden un poco, y no saben bien de buenas a primeras quién es quién.
[1] ¿Creo que este puntaje subió ahora a 350? hay que esforzarse para ser pobre...
domingo, noviembre 18, 2007
El Consumo
Frente a la parada del tram en Place Victoire, hay un afiche grande de un perro con un código de barras, y que dice “UN ANIMAL NO ES UN PRODUCTO DE CONSUMO”.
La verdad es que no lo entendí.
En mi mente chilena el mensaje no cabe en ninguna parte.
Porque si la educación es un producto de consumo, ¿Por qué no puede serlo un perro?
Si la salud es un producto de consumo ¿Por qué no puede serlo un gato?
Si los niños de Viet Nam, de Camboya y del Congo son productos de consumo para las actrices y cantantes gringas, ¿Por qué un pez no puede serlo también?
¿Y si el Che Guevara es un producto de consumo, por qué no un hamster?
Estos franceses no cachan para dónde va el tram.
Y yo que los creía tan desarrollados.
La verdad es que no lo entendí.
En mi mente chilena el mensaje no cabe en ninguna parte.
Porque si la educación es un producto de consumo, ¿Por qué no puede serlo un perro?
Si la salud es un producto de consumo ¿Por qué no puede serlo un gato?
Si los niños de Viet Nam, de Camboya y del Congo son productos de consumo para las actrices y cantantes gringas, ¿Por qué un pez no puede serlo también?
¿Y si el Che Guevara es un producto de consumo, por qué no un hamster?
Estos franceses no cachan para dónde va el tram.
Y yo que los creía tan desarrollados.
miércoles, noviembre 14, 2007
Objeción de conciencia
Pobrecitas las farmacias chilenas, les debe haber dolido la conciencia cada vez que me cobraban $25.000 por los antihistamínicos.
Y esa vez que les pagué 37.000 por los antibióticos!!!!!!
Qué deshumanizados nos hemos vuelto...
Ya ni siquiera nos remuerde la conciencia el lucro ajeno.
Y esa vez que les pagué 37.000 por los antibióticos!!!!!!
Qué deshumanizados nos hemos vuelto...
Ya ni siquiera nos remuerde la conciencia el lucro ajeno.
Fantasmas Hi Tech
Acá los fantasmas se han modernizado bastante; han comprendido que eso de la tabla ouija estaba bien para los años 70, pero que ya en el 2007 era necesario recurrir a otros medios.
Y eso incluso acá en Francia, un país que aún siendo desarrollado, los formularios se llenan en papel y con lápiz bic azul. Con ese mismo que uno ocupa para tomar apuntes en la U. Y si uno se equivoca, el rayón con el mismo bic también es bienvenido.
Por eso a mi me sorprendió cuando Roberto Bolaño se trató de comunicar conmigo desde el más allá virtual. Yo había sacado varios libros de él desde la biblioteca del Instituto Cevantes, pero uno se me quedó pegado. O sea, cada vez que sacaba un libro nuevo la señorita de turno me decía “Ud. tiene un libro de Bolaño que no ha devuelto”; entonces yo tenía que explicarle que no era así, que lo había entregado, pero que no se podía borrar del sistema. Esto duró varios meses. Hasta que hace poco tiempo atrás me volvió a suceder, y yo le dije a la tipa nueva que me atendió, que era el fantasma de Bolaño que se me había pegado. Lo curioso es que la mujer se puso seria y me contestó con su acento español: “Pues cuando pasan estas cosas con los sistemas informáticos, no es raro que sea un asunto sobrenatural; quizás él te esté tratando de decir algo”.
Me quedé pensativa.
Y luego me puse contenta, ¡qué honor, Bolaño se quiere comunicar conmigo! ¿Qué me querrá decir?. Entonces me devolví y le pregunté a la señorita: - “Disculpe, ¿Cuál es el libro que se me pegó en el sistema?”.
- “PUTAS ASESINAS”.
Gracias Bolaño por tus palabras.
Si estás en alguna parte de este cyber espacio, déjame decirte algo: juro que lo voy a pensar dos veces antes de volver a citar alguno de tus célebres diálogos del Chavo del Ocho!!
Así no más nos vamos.
Estos fantasmas modernos hacen que una añore los fantasmas porteños, que te responden “somos LOSOTROS”, cuando uno pregunta quién anda ahí. Hablarán mal, pero son más respetuosos.
Y eso incluso acá en Francia, un país que aún siendo desarrollado, los formularios se llenan en papel y con lápiz bic azul. Con ese mismo que uno ocupa para tomar apuntes en la U. Y si uno se equivoca, el rayón con el mismo bic también es bienvenido.
Por eso a mi me sorprendió cuando Roberto Bolaño se trató de comunicar conmigo desde el más allá virtual. Yo había sacado varios libros de él desde la biblioteca del Instituto Cevantes, pero uno se me quedó pegado. O sea, cada vez que sacaba un libro nuevo la señorita de turno me decía “Ud. tiene un libro de Bolaño que no ha devuelto”; entonces yo tenía que explicarle que no era así, que lo había entregado, pero que no se podía borrar del sistema. Esto duró varios meses. Hasta que hace poco tiempo atrás me volvió a suceder, y yo le dije a la tipa nueva que me atendió, que era el fantasma de Bolaño que se me había pegado. Lo curioso es que la mujer se puso seria y me contestó con su acento español: “Pues cuando pasan estas cosas con los sistemas informáticos, no es raro que sea un asunto sobrenatural; quizás él te esté tratando de decir algo”.
Me quedé pensativa.
Y luego me puse contenta, ¡qué honor, Bolaño se quiere comunicar conmigo! ¿Qué me querrá decir?. Entonces me devolví y le pregunté a la señorita: - “Disculpe, ¿Cuál es el libro que se me pegó en el sistema?”.
- “PUTAS ASESINAS”.
Gracias Bolaño por tus palabras.
Si estás en alguna parte de este cyber espacio, déjame decirte algo: juro que lo voy a pensar dos veces antes de volver a citar alguno de tus célebres diálogos del Chavo del Ocho!!
Así no más nos vamos.
Estos fantasmas modernos hacen que una añore los fantasmas porteños, que te responden “somos LOSOTROS”, cuando uno pregunta quién anda ahí. Hablarán mal, pero son más respetuosos.
martes, noviembre 13, 2007
Pildoritas
Decirle a un francés que en Chile aún se discute sobre la píldora del día después, es EXACTAMENTE LO MISMO que decirle que estamos discutiendo todavía si la Tierra es o no redonda, o si las mujeres y los indios tienen alma o no (bueno, es posible que el Opus todavia este tema no lo tenga tan claro...)
Mañana hay huelga, incluso de la policía.
Pregunta obvia de una chilena: ¿Y quién va a manejar el guanaco?.
¡Pucha estos franceses que son poco organizados!. ¿Y si se altera el orden público?.Todos los demás buenos ciudadanos van a tener que pagar las consecuencias de unos pocos inconformes con el sistema.
Acá hace falta algún Zaldívar o algun Velasco que ponga la vida cívica en orden.
Mañana hay huelga, incluso de la policía.
Pregunta obvia de una chilena: ¿Y quién va a manejar el guanaco?.
¡Pucha estos franceses que son poco organizados!. ¿Y si se altera el orden público?.Todos los demás buenos ciudadanos van a tener que pagar las consecuencias de unos pocos inconformes con el sistema.
Acá hace falta algún Zaldívar o algun Velasco que ponga la vida cívica en orden.
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