Acá los fantasmas se han modernizado bastante; han comprendido que eso de la tabla ouija estaba bien para los años 70, pero que ya en el 2007 era necesario recurrir a otros medios.
Y eso incluso acá en Francia, un país que aún siendo desarrollado, los formularios se llenan en papel y con lápiz bic azul. Con ese mismo que uno ocupa para tomar apuntes en la U. Y si uno se equivoca, el rayón con el mismo bic también es bienvenido.
Por eso a mi me sorprendió cuando Roberto Bolaño se trató de comunicar conmigo desde el más allá virtual. Yo había sacado varios libros de él desde la biblioteca del Instituto Cevantes, pero uno se me quedó pegado. O sea, cada vez que sacaba un libro nuevo la señorita de turno me decía “Ud. tiene un libro de Bolaño que no ha devuelto”; entonces yo tenía que explicarle que no era así, que lo había entregado, pero que no se podía borrar del sistema. Esto duró varios meses. Hasta que hace poco tiempo atrás me volvió a suceder, y yo le dije a la tipa nueva que me atendió, que era el fantasma de Bolaño que se me había pegado. Lo curioso es que la mujer se puso seria y me contestó con su acento español: “Pues cuando pasan estas cosas con los sistemas informáticos, no es raro que sea un asunto sobrenatural; quizás él te esté tratando de decir algo”.
Me quedé pensativa.
Y luego me puse contenta, ¡qué honor, Bolaño se quiere comunicar conmigo! ¿Qué me querrá decir?. Entonces me devolví y le pregunté a la señorita: - “Disculpe, ¿Cuál es el libro que se me pegó en el sistema?”.
- “PUTAS ASESINAS”.
Gracias Bolaño por tus palabras.
Si estás en alguna parte de este cyber espacio, déjame decirte algo: juro que lo voy a pensar dos veces antes de volver a citar alguno de tus célebres diálogos del Chavo del Ocho!!
Así no más nos vamos.
Estos fantasmas modernos hacen que una añore los fantasmas porteños, que te responden “somos LOSOTROS”, cuando uno pregunta quién anda ahí. Hablarán mal, pero son más respetuosos.
miércoles, noviembre 14, 2007
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1 comentarios:
puta sí. pero asesina jamás, oye.
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