jueves, noviembre 08, 2007

Francia: El Paraíso Terrenal

Hace unos días fui a renovar mi “carte de séjour” a la prefectura.
A los estudiantes nos citan a una hora determinada el mismo día, y creo que sólo somos estudiantes, porque acá me he dado cuenta que tenemos una especie de halo distinto, como si fuésemos una raza aparte. No me refiero a mejor que nadie, porque tenemos esa falta de glamour que al parecer es internacional; eso de andar acarreando libros, carpetas, mochila, te resta atractivo de todas maneras, y es difícil luchar contra ello. Creo que por esa razón nos distinguimos entre nosotros desde lejos, y los demás también nos reconocen. Nos tratan diferente, la policía por ejemplo, no nos pide los papeles en la calle, y son bastante gentiles.
Excepto si vienes de África. Ahí la cuestión se pone color de hormiga.
Yo estaba feliz haciendo la cola, esperando mi turno para que me dieran mi carte, cuando me encuentro con un compañero africano que estaba justo detrás de mí. Nos pusimos a conversar (blà-blà), cuando en eso sentimos gritos y todos nos dimos vuelta a ver qué pasaba. Un tipo, elegantísimo, con un bolso hiperpituco (que casi hacía creer que era empresario, pero igual el halo estudiante lo delataba) le gritaba como loco al hombre de la ventanilla: “Esto es una discriminación!!!!, me niegan los papeles sólo porque vengo de África, yo de todas maneras no tengo ningún interés en quedarme en este país, lo único que quiero es devolverme al mío, yo termino mi tesis y me voy!!!!!”. Y salió echando pericos, como diría mi mamá.
Se produjo un silencio y luego el típico murmullo copuchento de cuando pasan estas cosas. Entonces yo me di vuelta a comentar lo sucedido con mi compañero, y les puedo asegurar de que se había puesto pálido. Yo sé que lo que voy a decir es políticamente incorrecto: pero es terrible ver a un negro palidecer. Yo siempre intento ser solidaria en la medida de lo posible, pero en este caso ¿Qué podia hacer para tranquilizarlo? ¿Decirle que no se preocupara, que a lo mejor los flicks[1] no se dan cuenta de que él también viene de África? ¿Que pasa piola?.
Yo pasé primero y no tuve problemas, al contrario, fueron muy amables, pero no se crean que fue porque soy chilena, sino porque soy becaria del Gobierno Francés.
Después me encontré en la calle con mi compañero, y a pesar de que no le rechazaron la residencia, le dieron por 3º vez consecutiva un papelito azul que dura a penas 3 meses.
Me dio rabia el asunto, estos franceses y Sarcozy están exagerando. Andan echando a todo el mundo, como si esto fuera literalmente El Edén y como si de verdad oliera a gloria. Estuve a punto de devolverme a gritarle al de la ventanilla: “Sabe qué más, yo también termino mi tesis y me voy!”. Gran ofensa para Sarcozy, me imagino.
Total que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, a que un africano se quede en Francia.

[1] Los pacos en Chile, pero más guapos (aunque hay de todo, por supuesto)

2 comentarios:

mots dijo...

excelente su vuelta por estos lares.
me deprimo un poco de pensar en los panfletos que menciona. Me pregunto si se aplica también para los titulares de diarios.

Carmen Gloria Núñez dijo...

Claro. Pero hay que aclarar que acá hay diarios de diversas tendencias políticas. Eso ya es 1 punto.